¿ESTOY CONDENADA?
Me invade la nostalgia cada vez que hablo de religión y empiezo a pelear con la mente, la razón y mi corazón.
Nosotros los seres humanos siempre hemos buscado en un ser superior, las explicaciones a tantos interrogantes que existen en el mundo. Necesitamos saber ¿por qué existimos?, ¿por qué existe el mundo?, ¿por qué existe todo? .
Cuando conocemos otras miradas frente al mundo, como por medio de la educación, que nos muestra y enseña que la duda por ese Dios también es una opción, pensamos, que si se duda de todo ¿por qué del no?. Miedo, temor o simplemente sensaciones malas hacen que nosotros evitemos hablar o dudar de que ese Dios exista, de hecho, el solo pensarlo perturba. Si ese Dios escucha los pensamientos ya estamos condenados a eso que le llaman infierno, por qué esa idea, de que Dios no existe, al igual que una bacteria, después de haberse implantado en la mente es muy difícil de erradicarla.
La única posibilidad que queda es el arrepentimiento, pero como poder lograr un completo arrepentimiento, si en la mente esta clavada como una flecha esa idea que ese Dios posiblemente no exista, que todo este tiempo creímos en una fantasía inventada por el hombre, por el poder o por el capitalismo que buscaban siempre controlarnos de una u otra manera.
La religión y otras partes de la sociedad, como la economía y la política, tienen algunas imperfecciones o irregularidades. Son estos los factores fundamentales que hacen que el hombre se comporte de una manera violenta, por la constante búsqueda del poder, de ser superiores a los demás, de buscar esa aceptación social, de la salvación.
Cómo es posible, que si ese Dios existe y quiere a sus hijos existe tanta pobreza, violencia, por qué hay tantas personas aguantando hambre y hay personas que por lo contrario son llenas de poder y riquezas; ¿todos no somos sus hijos? y ¿ quiere a todos por igual?, al parecer no, tiene preferencia con algunos.
Preguntas, interrogantes, incógnitas, cosas extrañas y muchas cosas más, giran alrededor de la religión, que puede que se descubran después de un tiempo, como también puede ser posible que ese Dios venga y allá un Apocalipsis y los que hemos pensado mal, nos quememos en las masmorras de infierno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario