domingo, 18 de noviembre de 2012

Muñecos de la sociedad
Si ya hice lo que para mi edad es correcto en la sociedad, ya nada me sorprende, ya mis miedos se convirtieron en fortalezas  y la muerte la asumí como una realidad de los seres humanos, que vivimos en este mundo frió y redondamente creado, para vivir mas parte de la vida pensando, que disfrutando. Ese Dios nos creo para ser unos muñecos de la sociedad, fabricados con manual de uso y etiqueta de pertenecer a algo, o a alguien.

 Un muñeco que  le cambian la batería y de memoria cada vez con más rapidez, por su deterioro y la velocidad con que las  gasta. Un muñeco que manipulan con unos cuantos cables de información y que está expuesto hacer cambiado por manos que buscan su propio beneficio.  estos son manipulable por ser unos simples muñecos que empiezan a hacer su realidad a partir de otras, pero que está confundido por que no sabe cuál es su propia realidad.
Un muñeco que ha experimentado desde su primer ensamble el querer conocer, el porqué de su creación, que vino hacer el aquí, y hasta cuando le dejarían su fecha de expedición.
Tal vez este personaje quiere llegar a crear sus propios circuitos, partiendo de enredar cables que para otros pareciera malo, anti-ético y hasta absurdo, pero que para éste se convertiría en la salida o el final de tantos interrogantes acerca del que pueda pasar mañana.

A este muñeco le perturba el que pueda pasar mañana, el misterio que hay detrás de esta gran fábrica, que   construye muñecos sin mandos determinados, y que los lanza al espacio a defenderse de una gran ola  de cosas, para que ellos mismos busquen que mandos les pertenece  y se encuentra que hay   muñecos que hacen lo mismo que él, romperle el trapo a otros muñecos que no son de la misma fábrica, para así intentar regir en un territorio y tratar de quitarle el poder al dueño de la fabrica.




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